Sopa de letras en la obra

Conforme se ha ido profesionalizando el ecosistema de la construcción, han penetrado nuevas tecnologías en las obras y se buscan mejoras constantes en los procesos, también han ido apareciendo términos y siglas novedosas. Muchas veces, en referencia a distintos tipos de certificaciones.

Por ejemplo, la sociedad es cada vez más consciente de la necesidad urgente de tomar medidas que favorezcan una economía circular y un desarrollo sostenible. En esa línea, cada vez más empresas gestionan su actividad desde una perspectiva responsable en cuestiones tanto éticas como sociales. Esa actitud, además, les proporciona una ventaja competitiva frente a otros competidores de cara a sus stakeholders.

El ámbito de la construcción no es ajeno a este proceso y existen diferentes certificaciones. La mayoría fueron creadas en la década de 1990 y se han extendido en los últimos años como sellos de garantía que aseguran la sostenibilidad de las edificaciones. Es decir, que se hayan tenido en cuenta, tanto en el diseño como en la ejecución, criterios que contemplan el ciclo de vida de esa construcción contribuyendo a producir edificios más duraderos, más rentables y más productivos, ya que reducen los gastos de mantenimiento, de gestión y explotación, y mejoran la salud y el bienestar de las personas que las habitan o que trabajan en ellas.

 

Las más extendidas son:

ISO 14001. Publicada por la Organización Internacional de Normalización (ISO), no es la norma más antigua referida al medio ambiente pero sí fue una de las primeras que se generalizó en España. La Norma ISO 14001 expresa cómo establecer un Sistema de Gestión Ambiental (SGA) efectivo para proteger el entorno y ayuda a las organizaciones a identificar, priorizar y gestionar los riesgos ambientales, como parte de sus prácticas de negocios habituales y en proceso de mejora continua. La ISO 14001 fue actualizada en 2015. Los principales cambios que se introdujeron fueron la exigencia de un mayor compromiso por parte de la alta dirección, mayor presencia en la estrategia de las empresas, incluyendo la perspectiva del ciclo de vida, la gestión de riesgos y una mayor protección del medio ambiente.

Certificado BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) es un sistema de evaluación de la sostenibilidad en proyectos de construcción. Desarrollado en el Reino Unido por la BRE (Building Research Establishment), una organización independiente y sin ánimo de lucro, se define en su página web como el certificado de construcción sostenible líder a nivel mundial. En el caso de España se ha adaptado a la normativa y a la práctica constructiva del país. Analiza diez categorías: Gestión, Salud y Bienestar, Energía, Transporte, Agua, Materiales, Residuos, Uso ecológico del suelo, Contaminación e Innovación.

Estándar Passivhaus. Esta certificación persigue optimizar los recursos existentes y minimizar el consumo energético de los edificios aplicando técnicas pasivas. Para ello hay que lograr un aislamiento térmico excelente, buscar una orientación que aproveche la energía solar para una optimizar las necesidades de climatización, y la máxima calidad del aire interior. En un clima como el español, se estima que los edificios con la certificación Passivhaus reducen en un 60% las necesidades de calefacción y refrigeración respecto a una edificación convencional que no aplique estos principios. Además, la energía suplementaria que requieren se puede cubrir muchas veces con autoabastecimiento a través de energías renovables, de modo que se convierte en una construcción con un coste energético muy bajo para el propietario. Emitida por el Passivhaus Institut alemán, la certificación en este caso supervisa el proceso desde el diseño de la “casa pasiva”.

Sistema LEED (Leadership in Energy & Environmental Design) es un estándar internacional y un sistema de evaluación de edificios sostenibles desarrollado por el U.S. Green Building Council en Estados Unidos, que se ha extendido a otros países. La intención de este organismo es la incorporación a las edificaciones de criterios de sostenibilidad, de alta eficiencia energética y en el uso de agua, la utilización de energías limpias, de materiales sostenibles y la mejora de la calidad ambiental interior de las viviendas, entre otros. Se usa para nuevas construcciones y proyectos de rehabilitación integral.

Certificación GBCe VERDE. Es una metodología para la evaluación y certificación ambiental de edificios desarrollada por la World Green Building Council y ajustada a la normativa española a través de la Asociación GBCe o Consejo para la Edificación Sostenible en España. Su sistema de evaluación mide el impacto medioambiental de una edificación, desde la construcción del edificio, respetuosa con el medio ambiente, como la compatibilidad con el entorno además de ofrecer altos niveles de confort y de calidad de vida para los usuarios. Para ello evalúa cinco aspectos: dónde se encuentra el edificio, la calidad ambiental interior (aire, luz, ruido, confort), la gestión de los recursos (energía, agua, materiales), la integración social (accesibilidad, formación, comunicación) y la calidad técnica del edificio (monitorización, documentación, mantenimiento). Al analizar el ciclo de vida del edificio sostenible se tiene en cuenta desde la producción de los materiales que se utilizan en la construcción hasta qué posibilidades habrá de reciclar si hubiera que demoler esa edificación.

Estándar de Construcción WELL. Certificación que emite el International Well Building Institut y fomenta que el ambiente de los edificios se convierta en un vehículo que apoye la salud, el bienestar y el confort humano. Mientras que las otras certificaciones se centran en el cumplimiento de unos estándares de sostenibilidad y eficiencia energética, WELL garantiza que el espacio certificado trabaja por la salud y bienestar de los ocupantes. Es decir, que una edificación o un espacio empresarial puede tener la certificación WELL y al mismo tiempo otra de: BREEAM, LEED o VERDE. WELL mide siete conceptos: aire, agua, nutrición, luz, ejercicio, confort y mente.

Por último, menos extendidas están otras dos certificaciones: DGNB (Deutsche Gesellschat für Nachhaltiges Bauen), desarrollada por el Building Council alemán; y HQE (Haute Qualité Environnementale), de origen francés.

 

Optimización de procesos

Aunque, al margen de la sostenibilidad, quizá las dos siglas más extendidas en el ámbito de la arquitectura y construcción sean BIM (Building Information Modeling) y Lean Construction relacionadas con la ejecución de obra y que han permitido que se deje de concebir la planificación como una tarea aislada del contratista principal para convertirse en una labor conjunta con todas las partes que intervienen en los proyectos, desde el propio cliente hasta los subcontratistas, proveedores o administraciones públicas.

BIM (Building Information Modeling) es una metodología de trabajo colaborativo que permite gestionar los proyectos de manera integral en todas sus fases y durante todo el ciclo de vida del edificio. Para ello se utiliza un software dinámico de modelado en 3D y en tiempo real; la simulación del edificio permite entender su comportamiento en un entorno virtual antes de que se inicie su construcción real. Es un proceso en el que participan todos los agentes que intervienen en una edificación, que están en diálogo permanente para adelantar posibles errores en el diseño y ejecución y encontrar las soluciones más indicadas. La información contenida en este sistema se encuentra abierta para todos los integrantes del equipo, quienes pueden usarla, reutilizarla y optimizarla cuando sea necesario. Así se mejoran los tiempos y los recursos, tanto en el diseño como en la construcción, con un prototipo digital de los elementos físicos del edificio, como muros, pilares, ventanas, puertas, escaleras, etc., y también los materiales y productos tienen asociadas sus características físicas y funcionales, como el peso, la resistencia y el fabricante. Tiene en cuenta el ciclo de vida por lo que también incluye el impacto ambiental de la edificación, su eficiencia energética y los costes operativos.

LEAN Construction (Construcción ajustada). El sistema Lean se diseñó para optimizar la producción industrial en cadena, minimizando tiempos de fabricación, espacio de almacenamiento e inventario, esfuerzo humano, y reduciendo defectos. Su filosofía es que hay que aminorar o eliminar todo aquello que no genera valor para el cliente. Lean Construction es la traslación de este sistema al ámbito de la edificación, gestionando los procesos de manera global, a partir de la colaboración de todas las partes implicadas en un proyecto de construcción, y buscando la mejora continua. Contempla todo el ciclo de vida de un edificio (diseño, ejecución, uso y mantenimiento) y, en la práctica, mejora la coordinación entre las partes que intervienen en las diferentes fases del proyecto; acorta tiempos de espera por falta de equipo, materiales o herramientas; aumenta el control de trabajos inacabados o mal ejecutados; reduce los movimientos y traslados innecesarios, los cambios durante la ejecución, los stocks y los sobrecostes que ocasionan; mejora la seguridad y la gestión de riesgos. Todo ello, a su vez, se refleja en mayor productividad, menos costes y aumento de los beneficios; mejora la calidad en la construcción y la satisfacción del cliente.

 

Otras siglas recientes

Sin ánimo de recoger todas las siglas que se aplican en el entorno de la construcción, sí hay otras tres que se han incorporado recientemente al panorama de la edificación en España:

Certificación DIGA. El sistema DIGA (Distintivo Indicador del Grado de Accesibilidad) es un reconocimiento internacional que fomenta que los entornos, productos o servicios puedan ser comprensibles y utilizables de forma autónoma y segura por todas las personas, sea cual sea su condición. El sistema DIGA valora el grado de accesibilidad de un establecimiento o servicio y certifica el grado de accesibilidad de una web. En el plano de la construcción, reconoce la accesibilidad con la que ya cuenta un edificio o establecimiento y determina las medidas a adoptar, en su caso, para garantizar la accesibilidad de las personas en todos los espacios, eliminando barreras arquitectónicas y otros elementos que pudieran impedir la movilidad. También informa mediante un registro público de los establecimientos y servicios certificados.

Certificación S+. Este certificado de seguridad infantil es la máxima distinción internacional para centros infantiles, colegios, escuelas infantiles, ludotecas, salas de ocio y todas aquellas instalaciones y servicios donde se desarrolle un menor. Algunas de las empresas más innovadoras lo están aplicando al ámbito de la construcción garantizando, por ejemplo, que son seguras tanto las zonas libres de una urbanización (piscina, juego de niños y paseos interiores), como las zonas comunes de los edificios (ascensores, portales y vestíbulos).

Certificación PMP en Dirección de Proyectos: certificación internacional que concede el PMI (Project Management Institute) de Pensilvania (Estados Unidos), que cuenta con delegaciones en todo el mundo. En España existen cinco: Andalucía, Barcelona, Galicia, Madrid y Valencia. Avala a quien se certifica como director de Proyectos senior: redacción de un proyecto, preparación de la documentación técnica de una licitación, dirección de un proyecto de ejecución, etc.

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